El próximo domingo se llevará a cabo en Venezuela el referéndum convocado por Hugo Chaves, para autoperpetuarse en el poder hasta su muerte, esto es, una «dictadura», pero por la vía legal. Puede alguna gente querer verlo de manera distinta, pero es lo que quiere implantar Chaves en Venezuela, un sistema castrista (procedente de Fidel Castro).Abordemos el problema venezolano, desde dos frentes. Por un lado, es curioso lo poco que se habla de estas «dictaduras» de izquierdas en los medios de comunicación. Hace unos meses, una radio local, perteneciente, aunque de manera indirecta, a un importante grupo inversor español, tuvo que cerrar, después de varios años, más de cincuenta, en antena. El acontecimiento, por el propio grupo en España, de tendencia izquierdista, fue acallado. Pasó sin pena ni gloria.
Por otro, en estos últimos días, la oposición se moviliza para pedir el «no» a la Constitución chavista. Decenas de miles de personas inundaron Caracas en la tarde ayer, para decirle al pueblo venezolano que no cometa el peor error de su vida. «¡Una dictadura como la cubana... No nos da la gana!», gritaba la muchedumbre.
Dicha reforma, de la que hablamos, prevé aumentar el periodo presidencial de seis a siete años y abolir los dos mandatos consecutivos por presidente. Y, a qué adivinan a quien echa la culpa el señor Chaves. Sí, así es, al Gobierno de EEUU. Venezuela vive sus peores horas en estos momentos. El domingo puede cambiar su rumbo, con un «no» a la Constitución de Chaves, o seguir en el mismo sendero. Los venezolanos decidirán. Nosotros sólo rogamos legalidad en el proceso electoral.
(Imagen:http://www.juventudrebelde.cu)











EFE - Santiago de Compostela - 13/11/2007 14:13
Lo peor que se puede hacer con un ignorante, que se cree el más sabio de todos los hombres, es intentar rebatirle. Es lo que estamos haciendo en España. Con nuestra actitud, ante lo ocurrido hace una semana en Chile, lo único que estamos consiguiendo es darle importancia, darle vida en el panorama internacional, a dos «dictadores» como Fidel Castro y Hugo Chaves.






Ayer, la presidenta del parlamento de Georgia, Ninço Burdzhanadze, comenzó las primeras conversaciones los líderes de la oposición en Georgia. La situación en este país del este europeo es complicada, muy complicada, principalmente, porque no están consolidados los principales factores que asientan una democracia en un país.



La detención de los responsables de la ONG francesa El Arca de Zoé -y de los tripulantes españoles, interrogados ayer por el juez, del avión fletado para transportar a los 103 niños del Chad- ha ido adquiriendo una dimensión distinta a la inicial. La insólita visita del presidente Idriss Déby a los detenidos hacía presagiar que, más allá de la respuesta judicial, se abría un frente político del que no se podía anticipar el sentido. Ahora empieza a estar más claro: los Gobiernos de Chad y Sudán, que acaban de anunciar su reconciliación, parecen decididos a convertir la aviesa operación de El Arca de Zoé, condenada por el propio Gobierno francés, en una coartada para estimular sentimientos contra la antigua potencia colonial en un momento delicado para la estabilidad de la región.
Se llama Javier Gómez Bermúdez. Nace en Álora, provincia de Málaga, un tres de agosto de de 1962. Este caballero se licencia en derecho en 1984, convirtiéndose en juez sólo dos años después. Antes de cambiar de milenio, llega a la Audiencia Nacional, siendo presidente de la Sala de lo Penal, desde hace tres años.
