Nos reímos, por no llorar, con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. La opción más socorrida en el día de antes de ayer, ante la imposibilidad de hablar de otro tema, era la de dar un matiz político al triunfo de España. Rajoy no lo hizo en todo el día, afortunadamente, pero el presidente no pudo resistir la tentación.Es curioso que el Gobierno que ha permitido que la RFEF sea el único organismo deportivo sin representación en los JJOO de Pekín, que no convoque elecciones a su presidencia, como marca un decreto ministerial, sea ahora el que se permita ponerse la medalla del mérito deportivo.
Los verdaderos protagonistas son los deportistas, los que han logrado la hazaña de vencer en el Campeonato de Europa. La política debe quedarse al margen, y sobre todo, el Gobierno, con lo que le está viviendo encima y lo que no está sabiendo placar, la crisis, sí la crisis, económica.
Hoy, la bolsa perdió ayer los 12.000 puntos, y en el primer semestre del año más de un 20%. A ello, se le unen datos microeconómicos a los que el Gobierno, con unos presupuestos económicos, que prevén un crecimiento del 3.3%, es incapaz de hacer frente. Lo que hace importante a un político no es dirigir un país en tiempos de bonanza, sino en momentos de crisis. Zapatero por ahora, tiene su imagen por los suelos del Congreso, y en estos momentos, cónclave extraordinario.
(Imagen:http://www.marca.com/)
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