viernes, 27 de junio de 2008

Segundas partes, siempre fueron buenas

España hizo ayer historia. La selección española se insertó en la noche de ayer, por tercera vez en su historia, en la final de una Eurocopa. Una victoria ante la URSS y una derrota ante Francia son los guarismos de ambas finales. El domingo, a las 20.45 horas, por Cuatro, la gran final.

Para ella, España no podrá contar con Villa, y menos mal. Ayer se demostró que el asturiano, pese a sus goles, no es la referencia que España necesita en la mediapunta, para jugarle a Torres, el verdadero delantero centro de España. La entrada de Cesc cambió el partido y podría ser determinante en la final.

No obstante, y pese a todo, no desatemos la euforia. Por el juego exhibido en la segunda parte de la semifinal, nos enfrentamos a Alemania como favoritos, pero, a un partido, todo puede ocurrir. Italia ya supo anularnos en un choque y tuvimos que recurrir a los penaltiles.

España es la mejor selección de la Eurocopa, de eso nadie tiene duda. Sin embargo, somos un equipo muy predecible, con esquema, jugadas y cambios marcados, sin alternativas. Un buen entrenador viaja por la ruta más breve y segura, pero es consciente de un plan B, para momentos de dificultad, como el día de Italia. Eso es lo que a España le falta, un buen entrenador. Esperemos que la calidad se imponga al planteamiento táctico.
(Imagen: AFP)

1 comentario:

Anónimo dijo...

... y sin Raúl.
=P