Los desilusionados con la selección española, como un servidor, empiezan a quedarse sin argumentos para dejar de soñar con hacer algo importante en esta Eurocopa. España, sin demostrar en resultado la superioridad sobre una Italia plagada de bajas, logró lo que siempre le había faltado en cualquier fase final, suerte.Sin embargo, sería injusto equiparar la labor de Aragonés, con un gran material futbolístico, con la de, por ejemplo, Camacho, con un modesto equipo nacional, truncado por un penalty errado de Raúl, y por un vergonzoso arbitraje de Gamal Ghandour, en los cuartos de final de dos fases finales.
Los entrenadores se miden por sus títulos, no por sus victorias. En la liga escocesa el Glasgow Rangers sumó en su última temporada 27 victorias, las mismas que el Real Madrid en la liga española. El primero fue segundo en Escocia, el segundo campeón en España. ¿Les parece equiparable?
Pues ocurre lo mismo. No se puede decir que somos ese gran equipo del que se habla cuando se ha requerido una tanda de penaltiles para pasar a semifinales. Hemos roto el maleficio, hemos cortado la historia de mala suerte, pero aún no hemos hecho nada. Eso sí, esto es un paso.
(Imagen: http://www.adnmundo.com)
PD: Esta semana vuelven a variar las entradas. Mañana actualidad internacional, el jueves recomendación y el viernes resaca de las semifinales de la Eurocopa.
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