Era evidente que las elecciones generales se iban a cobrar en breve a sus primeras víctimas políticas. El domingo por la noche sonaban tres nombres (Rajoy, Llamazares y Carod-Rovira) en todas las tertulias, como líderes que habían fracasado en las elecciones y estaban llamados a convocar los respectivos comités de sus partidos para replantearse el futuro.El primer en hablar fue Llamazares, en la noche del pasado domingo, anunciaba que no se presentará a la reelección como secretario general de su partido. Y no es para menos. La política subordinada a los deseos de Rodríguez Zapatero, así como una crítica feroz, a veces injustificada, hacia la derecha ha sido rechazada por los votantes de izquierda más moderados, auspiciados también por la llamada de Zapatero al voto útil.
En Cataluña tenemos a CiU, que aún pendiente del voto extranjero, salvo sorpresa, sumará un escaño más que en 2004. Quien ha sucumbido gracias a su política independentista es ERC (a lo cual se une el PNV en el País Vasco). Los republicanos de Cataluña se encuentran en una crisis interna entre Puigcercós y Carod-Rovira, que teóricamente debe llevar al primero a la secretaría general del partido. Pero Llamazares ya fue candidato a las elecciones por IU sin desearlo el partido, de todo puede pasar.
Y tenemos a Mariano Rajoy, el gran perdedor de estas elecciones generales, pues, aunque no guste, las derrotas dulces no existen. El PP perdió y perdió, no hay nada más. Ahora, lo que había que plantearse era otra cosa. A pesar de la derrota, Mariano Rajoy, ¿lo ha hecho bien como para seguir? La respuesta a esa pregunta, contestada hoy por el líder del PP, hasta la fecha, es clara. Sí y, por tanto, optará en el próximo comité del partido a seguir siendo el número uno popular. Y quizá salga elegido, pero quizá tenga que variar sus colaboradores, para verdaderamente dar esa imagen de centro que, creemos, lleva dentro.
Por último, quedan los vencedores, aquellos de los que no se habla, pues disfrutan su victoria organizando el futuro, mientras los demás tratan de analizar la derrota. La gran victoria socialista en Cataluña acerca a Carme Chacón a la vicepresidencia del Gobierno y Rubalcaba deja caer que se irá antes de empezar. Algo nos dice que llegarán grandes variaciones y sorpresas en el próximo Consejo de Ministros, y sin nacionalistas. Para ello Zapatero tiene mano libre, se la han concedido más de once millones de españoles.
(Imagen:http://www.lne.es/)
No hay comentarios:
Publicar un comentario