miércoles, 9 de enero de 2008

Hacia Moncloa

Es nueve de enero, hoy quedan, exactamente, dos meses, para que los españoles decidan, por novena vez, desde que se implantara el sistema democrático a su presidente del Gobierno. Los candidatos que se presentarán a las elecciones, con opciones de ser elegidos, son los mismos que en 2004, José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) y Mariano Rajoy (PP).

La situación de este año 2008 es muy distinta a la que se presentaba en 2004. Hace ya casi cuatro años Mariano Rajoy ganaba las elecciones, días antes, en las encuestas, pese a perder la mayoría absoluta que su predecesor José María Aznar (PP) había dilapidado durante sus últimos años de mandato. A la espera de posibles pactos estaba José Luis Rodríguez Zapatero, consciente de que debía aliarse con los nacionalistas e Izquierda Unida, si quería llegar al poder.

Sin embargo, los atentados islamistas del pasado 11 de marzo de 2004 y las posteriores informaciones que, en cierta medida, el Gobierno intentó ocultar a la opinión pública dieron un vuelco al proceso electoral y la victoria a los socialistas, que vencían con mayoría simple.

En la actualidad, y hablamos con sondeos en mano, la victoria del PSOE, en intención de voto parece clara, si bien, se recorta la distancia de 5 puntos (elecciones, 2004) a 2,3 (CIS, octubre de 2007). Una diferencia tan corta, con más motivo si se sigue reduciendo la distancia, podría dar la victoria al PSOE en votos y al PP en escaños (que al final es lo que cuenta), debido al formato de nuestro sistema electoral, que desgranaremos en esta pluma, antes del nueve de marzo, para que ustedes lo entiendan todo.

Así pues, ante esta situación, los socialistas son conscientes de que con mantenerse pueden continuar cuatro años más dirigiendo España, si bien, los conservadores saben que un mínimo esfuerzo en la campaña electoral puede abrir la vía a posibles pactos, que le lleven a la mayoría absoluta. Podría decirse que estamos ante unos comicios tan igualados en toda la historia de la democracia española, como los del año 1996. En esta semana vuelve la actividad política y, por consiguiente, la pre-campaña electoral. Que vaya bien.

No hay comentarios: