El Rey viajó ayer a Ceuta y hoy se encuentra en Melilla. Se trata de la primera visita desde que Don Juan Carlos y Doña Sofía son reyes de España. Lo que para muchos es una «provocación», palabras textuales que ha utilizado Marruecos para referirse a la cuestión, por nuestra parte, es una muestra más de la validez de nuestro Jefe del Estado.El movimiento creado ayer en Ceuta y, por consiguiente, hoy en Melilla, además, respalda la decisión española de llevar a cabo estas visitas. Los norteafricanos, lejos de alarmarse por la llegada de los reyes, han engalanado sus calles, han suspendido el colegio para los niños y han cantado el ya famoso «Viva el Rey», al paso de éste por su zona.
Podríamos destacar muchas cuestiones acerca de esta visita. El hecho de por qué se realiza, después de 32 años, justamente ahora, días después de la sentencia del 11-M. Se podría hablar de las consecuencias en las relaciones bilaterales Marruecos-España que esto va a provocar. Además se puede plantear si, por estar enclavadas en África, Ceuta y Melilla, deben ser marroquíes. Etcétera.
Sin embargo, más que responder a estas cuestiones, creemos que secundarias, queremos ensalzar la actitud de nuestro monarca: Su firme propósito de cumplir un compromiso pendiente con Ceuta y Melilla. ¿No les ha pasado a ustedes, que han ido dejando algo tanto tiempo, que nunca llegaron a realizarlo?.
A pesar de las amenazas islamistas de algún atentado contra la figura del Jefe del Estado español, la solidez con la que D. Juan Carlos I se ha mantenido en su firme postura de acudir a Ceuta y Melilla es para honrar. Ceuta y Melilla, no sabemos por cuanto tiempo, siguen siendo españolas y es nuestro deber «integrar» a estas dos ciudades autónomas en nuestro territorio. Sigamos así.
(Imagen:http://www.cronica.com.ar)
1 comentario:
se nota que no tienes ni idea de lo que dices.
Publicar un comentario