
El pasado jueves, como hemos ido repasando brevemente en «La Pluma Indiscreta», se detuvo en Segura, provincia de Guipúzcoa, a 21 integrantes del partido político Batasuna. Es curioso, en principio, se habló de 23 detenidos, pero dos de ellos eran civiles, dos personas que tranquilamente paseaban por el pueblo, cuando les alcanzaron las detenciones. Hasta ellos cayeron.
Es necesario mirar hacia atrás, hacía lo que exponíamos el pasado martes en esta misma web y leer con detalle el artículo de Ignacio Camacho, para poder llegar al fondo de la cuestión. Y lo hemos vuelto a hacer, porque, o este país es de locos o el que se está volviendo loco es un servidor, con perdón.
El pasado jueves caen 21 militantes de Batasuna y en la mañana de ayer el portavoz de esta formación, Pernando Barrena, hace un llamamiento a la «confrontación y a la violencia». Que me expliquen como se puede detener a 21 personas y ese hombre puede seguir suelto en las calles del País Vasco. Que me lo expliquen.
El pasado jueves caen 21 militantes de Batasuna y en la mañana de ayer el portavoz de esta formación, Pernando Barrena, hace un llamamiento a la «confrontación y a la violencia». Que me expliquen como se puede detener a 21 personas y ese hombre puede seguir suelto en las calles del País Vasco. Que me lo expliquen.
Y que me expliquen por qué José Luis Rodríguez Zapatero no ha hecho una prohibición clara y contundente del referéndum anunciado por Ibarretxe. No estoy hablando de una negativa a celebrar ese acontecimiento, sino de una ley, «ley expres» de esas que le gusta hacer a Zapatero, para zanjar con contundencia el problema vasco.
Fíjense con cuidado. Las detenciones de producen a principios de octubre, justo en el momento en el que se están realizando las encuestas que valorarán, en breve, el tercer trimestre del año 2007, en el que ETA rompió la tregua, subió el paro en agosto, se implantó el «cheque-bebe», se insertó en los colegios Educación para la Ciudadanía…
Reconozcámoslo. Ha sido un trimestre movido para el Gobierno y no interesa salir mal parado en unas encuestas, realizadas a menos de medio año para las elecciones, que, de salir favorables para el PP, acortaría las distancias entre ambos partidos y darían alas a un Mariano Rajoy, en el cual pocos confían. ¿Se podrían haber inducido estas detenciones desde el Gobierno? Por el momento, nadie lo sabe, un servidor supone, que no es poco.
PD: Ah, por cierto, todo esto se resolvería si confiáramos en la independencia del poder judicial, asunto que nos ocuparía muchas líneas. Confianza que, como ven, por nuestra parte, está perdida.
(Imagen:http://www.elpais.com/)
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